Me detengo en dos momentos de la cinta. Uno, cuando tras ser elegida Primer Ministro cita resumida la siguiente oración, como si de una declaración de intenciones se tratara:
"Señor, haz de mi un instrumento de tu paz.
Que allá donde hay ofensa, yo ponga el perdón.
Que allá donde hay discordia, yo ponga la unión (armonía).
Que allá donde hay error, yo ponga la verdad.
Que allá donde hay duda, yo ponga la Fe.
Que allá donde hay tinieblas, ponga la luz.
Que allá donde hay tristeza, ponga la alegría.
Oh Señor, que yo no busque tanto
ser comprendido, cuanto comprender,
ser amado, cuanto amar.
Porque es dándose como se recibe,
es olvidándose de sí mismo como uno se encuentra a sí mismo,
es perdonando, como se es perdonado,
es muriendo como se resucita a la vida eterna".
(Autoría atribuída a San Francisco de Asís)
Destacaría un segundo momento, cuando llevada por su hija ante el médico le dice con entereza "no me pregunte lo que siento sino lo que pienso. Pensamientos e ideas". "Pienso que estoy bien". Continúa comentándole que aprendió de su padre: "vigila tus pensamientos porque se convertirán en palabras; vigila tus palabras porque se convertirán en actos; vigila tus actos pues se convertirán en hábitos; tus hábitos que formarán tu carácter; vigila tu carácter que se convertirá en tu destino" (frase atribuida a Gandhi). Y concluye "Los pensamientos e ideas nos dan forma".
En todo caso, alguien que cambió el curso de la historia, con sus aciertos y errores, luces y sombras pero humana al fin y al cabo, aferrada a sus recuerdos, a la compañía y amor de su marido.Y era necesario una gran actriz para interpretar a una gran mujer... No podía ser de otra manera.

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